La marina mercante de vapor en Barcelona (1834-1914)

Recomiendo la lectura íntegra del interesantísimo y documentado libro del Doctor Martín Rodrigo y Alharilla, recién editado por el Museo Marítimo de Barcelona.  Además, me ofrece la oportunidad de transcribir los capítulos que el autor dedica a Línea de Vapores Tintoré porque su contenido son un perfecto complemento a este blog.

Con mi agradecimiento al autor y al museo por su autorización, efectuaré sucesivas entradas para facilitar su lectura en el blog, publicando por etapas este trabajo de investigación sobre la importante trayectoria personal de nuestros antepasados como navieros y como empresarios.

Hoy transcribo el capítulo “La línea hispano inglesa de Pablo María Tintoré y Cía. (1852-1862)” y posteriormente iré publicando los siguientes.

3.2 LA LÍNEA HISPANO INGLESA DE PABLO MARÍA TINTORÉ Y CÍA. (1852-1862).

Uno de los socios comanditarios de Bofill y Martorell, Pablo María Tintoré Pastor, impulsó, también en 1852, una nueva compañía naviera, asimismo bajo la forma de una sociedad comanditaria. Tintoré maduró la idea y concretó, probablemente, su iniciativa a partir de su participación en la firma Bofill y Martorell, habida cuenta de que ni había nadie en su familia vinculado con el comercio marítimo o con la navegación (su abuelo paterno había sido carpintero mientras que su padre era, en esas fechas “mercader al por menor”) ni a él mismo se le conocen actividades en el ramo, antes de la constitución de Pablo María Tintoré y Cía., Sociedad en Comandita33. Así, apenas unos meses después de la constitución de Bofill y Martorell, Tintoré llegó a convencer a un total de veintinueve socios comanditarios para que financiasen su iniciativa, constituyendo una nueva empresa cuyo “objeto [era] establecer por ahora dos vapores que corran entre España e Inglaterra u otros puntos que se crea conveniente”, razón por la cual pronto se la conocería como Línea Hispano Inglesa. Aquella nueva compañía naviera se creó en noviembre de 1852 con un capital inicial de 620.000 pesetas, a falta de incorporar más socios que desembolsasen las 80.000 pesetas que faltaban hasta cumplimentar las 700.000 pesetas previstas para la compra de los dos vapores (véase cuadro 10)34. Fueron tres los socios comanditarios que formaron parte de la primera Comisión Consultiva de la nueva naviera: el armador de buques veleros Jaime Torrents Serramalera (nacido en Moià aunque enriquecido en La Habana), el droguero José Vidal Ribas así como Juan Coma Xipell35. En sendas tandas sucesivas (registradas en junio y en noviembre de 1853, respectivamente) Pablo María Tintoré Pastor pudo incorporar un total de ocho nuevos socios quienes suscribieron, en suma, 55.000 pesetas más. Él mismo se vio obligado, en consecuencia, a suscribir las 25.000 pesetas que faltaban hasta completar el capital previsto en la escritura fundacional36.

Cuadro 10
FUNDADORES DE PABLO M.TINTORÉ Y CÍA., S. EN C. (1852)
Natural de    Capital (en pts.)
Pablo Mª Tintoré Tarragona 75.000
Pablo Tintoré Sant Feliu de Llobregat 62.500
José Manuel Lopetegui Alegría 50.000
Pedro Dublé San Sebastián 50.000
Jaime Torrens Moià 40.000
Esteban Gatell Torredembarra 25.000
Juan Mullerat Claramunt 25.000
Rafael Puget Romà Barcelona 25.000
Joaquín Fontanals Vilanova i la Geltrú 25.000
Torivio Durán Castelló d’Ampuries 25.000
Fernando Puig Girona 25.000
Erasmo Ciuró Granollers 20.000
Jayme Clavell Mataró 20.000
Juan Coma Tremp 20.000
José Vidal Ribas Sant Feliu de Llobregat 20.000
Joaquín Carsi Vilanova i la G eltrú 10.000
Félix Mª Portals Blanes 10.000
Magín Sandiumenge Sant Feliu de Llobregat 10.000
Pedro Campmany Sant Feliu de Llobregat 10.000
José Robert Girona Sitges 10.000
Simón Playa Palamós 10.000
Carlos Torrens Miralda Manresa 10.000
Ramon Sala Brugués Manresa 10.000
José Jover Copons 10.000
Viuda de Antonio Guix M. Barcelona  7.500
Francisco Badia Manresa  5.000
Valentín Badia Manresa  5.000
José Serra Calsina Manresa  5.000
José Serra Font Barcelona  5.000
Antonio Barrau Barcelona  5.000
José Falp Sitges  5.000
Ss. Brunet y Serra Barcelona  5.000
Miguel Albareda Vic  5.000
José Albareda Barcelona  5.000

FUENTE: AHPB, José Falp, Manual de 1852, fols. 396-403.

En agosto de 1853 los socios de la Línea Hispano Inglesa acordaron (más que) doblar el capital social de la empresa, pasando de las 700.000 pesetas iniciales a 1.500.000 pesetas. Acordaron ampliar dicho capital mediante un proceso de captación de nuevos socios que tardaría, sin embargo, varios años en completarse. Mientras aquellos nuevos capitales no acudían a la naviera, su gerente tuvo que pedir, ya en el otoño de 1853, un préstamo a los socios, por valor de 80.000 pesetas, necesario para afrontar la compra de los dos primeros vapores de la compañía37. Cabe señalar que, como en el caso de la firma Martorell y Bofill, la totalidad del capital fundacional de la naviera Tintoré era capital español; un capital desembolsado, en su mayor parte, por hombres de negocio residentes en Barcelona. Hubo también una pequeña aportación de capital desde Andalucía. Y es que los gaditanos Aurelio Alcón, Pablo Subirá e Hijo y Urtaegui Hermanos y Colom suscribieron, en 1853 y en suma, 20.000 pesetas del capital propio de la barcelonesa naviera Tintoré. En reciprocidad, el propio Pablo M. Tintoré acabaría incorporándose un año más tarde como socio comanditario “en la sociedad que va a establecerse en la ciudad de Cádiz bajo la razón social de Subirá y Alcón, con objeto de establecer uno o más vapores en la línea de Cádiz a Sevilla u otros puntos”38.

Vapor Ebro de la naviera Pablo M. Tintoré y Cía. Pintura al oleo. Autor desconocido. (Museu Marítim de Barcelona)

Naufragio del Vp. Español el “MIÑO”
Museo Marítimo de Barcelona

Los dos primeros buques de la Línea de vapores Hispano Inglesa se abanderaron en la primavera de 1854, siendo bautizados como Ebro y Miño39. La vida útil de este último fue relativamente corta: apenas dos años después de su compra por la naviera Tintoré, exactamente en la noche del 28 de marzo de 1856, el Miño chocó en la zona del estrecho de Gibraltar con el carguero inglés Minden, hundiéndose inmediatamente. Una semana más tarde los socios de la naviera acordaron comprar un nuevo vapor, que debía servir para sustituirlo. Acordaron pagar su adquisición con cargo a la indemnización de la compañía aseguradora y a los beneficios del ejercici. En caso de no ser suficiente, se comprometieron entonces a realizar nuevas aportaciones. Antes, Pablo M. Tintoré había empezado a negociar la adquisición de otro vapor (el tercero), siendo así que el 5 de julio de 1856 acabaría de formalizarse con los hermanos Dixon, de Liverpool, la operación de compra del buque Arabia (rebautizado a partir de entonces como Duero), un vapor a hélice con aparejo de goleta de tres palos por cuya adquisición pagaron 11.000 Libras Esterlinas. Y sólo unos días después, el 16 de julio de 1856, Tintoré compró a la firma Barch Behrend & Co., también de Liverpool, el vapor Tajo, cuya fuerza era ligeramente superior a la del Duero: 150 versus 140 caballos. En esa segunda compra, la naviera Tintoré hubo de desembolsar el equivalente a 500.000 pesetas40.

Según la información que dio en noviembre de 1856 el gerente de la naviera a los socios de la misma, el Duero se había convertido en el “buque de vapor de nuestra mayor capacidad, cargando lo menos una mitad más que el [desaparecido] Miño, de construcción muy sólida y con calderas nuevas, no obstante que la cámara de popa es muy pequeña y no tiene segunda, éstas se harán a su regreso de Liverpool”. Habida cuenta de que entre enero y agosto de ese año “la marcha de nuestra sociedad es bastante satisfactoria”, Tintoré concluía proponiendo a los socios comprar un cuarto vapor, movido por una profunda convicción, como relató entonces: “pues teniendo la sociedad cuatro buques de vapor estoy en la íntima convicción [decía Tintoré] que nos haríamos exclusivos en nuestra línea”41.

Algunos socios no compartían el optimismo de Tintoré y forzaron la creación de una reducida comisión, de cuatro miembros, cuyo objetivo era analizar “una [eventual] fusión con la sociedad de igual clase [de] los Sres. Bofill Martorell y Cía.”. Una comisión compuesta por Manuel Lopetegui, Fernando Puig, Esteban Gatell y Antonio Barrau. En apenas tres semanas, aquellos cuatro socios propusieron desestimar la idea de la fusión entre las dos navieras dado que “si bien se evitaría toda competencia con los Sres. Bofill Martorell y Cía. no se evitaría la que pudieran hacer otras compañías”. Por ese motivo, los miembros de la citada comisión exhortaron a la junta de accionistas a que decidiese “la inmediata compra de otro vapor” dando por buena la intuición de Tintoré que creía que “no ha[bía] de ser muy fácil a cualquiera otra compañía el hacernos la oposición en Liverpool, punto el más importante para nosotros”42. El escenario para la Línea Hispano Inglesa de vapores era ciertamente halagüeño, esperanzador. No en vano, en septiembre de 1856 se pudo completar la suscripción de capital de la compañía hasta alcanzar el 1.500.000 pesetas acordado tres años antes43Fue unos meses después, en diciembre de 1856, cuando su único gerente, Pablo María Tintoré pudo encargar las gestiones de la compra de aquel cuarto vapor a la firma José Vilarrubia y Hermano, de La Coruña44. Dos meses más tarde, en febrero de 1857, Tintoré reunió nuevamente a los socios de la naviera para informarles de que se acababa de cerrar la compra del vapor Egiptian, propiedad del armador Juan T. Nickels, de Liverpool, quien cobró por aquella venta 18.250 Libras esterlinas. Ahora bien, la suma de otros gastos igualmente necesarios (abanderamiento, reformas en las cámaras, …) hacía pensar a Tintoré que el coste total de la operación se situaría en unos “105.000 duros [o sea, 525.000 pesetas] poco más o menos. Dicho buque [decía el 19 de febrero de 1857] está ya a la carga para Santander, Coruña y Ferrol, en cuyo último punto se abanderará”, adoptando el nuevo nombre de Ter45.

La compra de aquel cuarto vapor forzó a la naviera a volver a ampliar su capital hasta alcanzar los 402.000 duros (o sea, 2.010.000 pesetas), dividido a partir de entonces en 1.200 “acciones o cédulas” de 1.675 pesetas cada una. De hecho, en algo más de cuatro años (entre noviembre de 1852 y marzo de 1857) el número de socios de la naviera Tintoré había pasado de los treinta individuos fundadores a un total de setenta y dos. Y el capital realmente desembolsado había crecido en un 324 por 100, pasando de las 620.000 pesetas iniciales a 2.010.00 pesetas (véase Apéndice 2). En aquella fecha, por cierto, Pablo María Tintoré ejercía además como uno de los tres directores de la firma aseguradora Lloyd Barcelonés de Seguros Marítimos. Los otros dos directores eran Pedro J. Plandolit y Juan Klein46.

En mayo de 1857 tuvo lugar una nueva junta de socios de la naviera Pablo María Tintoré y Compañía. Acordaron entonces iniciar un proceso de cambio en la forma jurídica de la naviera; acordaron que la compañía dejaría de ser una sociedad en comandita para convertirse en una sociedad comanditaria por acciones (facilitando así la transmisión del capital comanditario por parte de los socios capitalistas). Adoptaron dicho acuerdo a imagen y semejanza de lo que estaba haciendo entonces la otra naviera barcelonesa, la firma Bofill Martorell y Cía. Lo que no sabían entonces los socios de la Línea Hispano Inglesa es que tardarían veinte años en materializar, finalmente, aquel acuerdo. En aquella junta de 27 de mayo de 1857 le correspondió a su único gerente presentar el cuarto balance de la Línea Hispano Inglesa; y lo hizo afirmando que sentía “el que sus resultados no sean tan alhagüeños [sic] como eran los anteriores”, lo que quiso achacar a un descenso en los ingresos por las ventas de naranjas “que la sociedad manda de su cuenta a Liverpool” y, sobre todo, al efecto de haberse visto obligados a rebajar sus “fletes por haberlos rebajado otra sociedad que tiene sus vapores en la misma carrera”, decía. Aprobaron también entonces la composición de la nueva Comisión Consultiva de la compañía, que pasó a estar integrada por tres nuevos miembros (Antonio Barrau, Salvador Ferrer y el ínclito Esteban Gatell, uno de los socios más implicados en la marcha cotidiana de la naviera, desde su creación) aunque, sin duda, el acuerdo más relevante de los que tomó aquella junta fue el que tenía que ver con la subasta de los vapores-correo a Ultramar, a la que habían decidido concurrir47.

Notas al pie:

33. AHPB, Manuel Lafont, manual de 1857, fols. 163-177, 28.03.1857: al fallecer, en marzo de 1857, los albaceas de Pablo Tintoré Boada, padre del primer naviero de la saga Tintoré, Pablo María Tintoré Pastor, consignaron “que casi todos sus bienes consistían en [la] tienda de mercaderías y giro mercantil”, abierta en la esquina de las calles del Call y de Sant Honorat, además de dos casas unidas, en Tarragona, otra casa en Sant Feliu de Llobregat y una viña.

34. AHPB, José Falp, manual de 1852, fols. 396-403, 28.11.1852.

35. AHPB, José Falp, manual de 1852, fols. 404-406, 28.11.1852.

36. AHB, José Falp, manual de 1853, fols. 103-104, 17.06.1853 y fols. 228-234, 21.11.1853.

37. AHPB, José Falp, manual de 1853, fols. 103-104, 17.06.1853; fols. 201v-203, 11.10.1853 y fols. 228-234, 21.11.1853.

38. AHPB, José Falp, manual de 1854, fol. 149, 16.05.1854.

39. AHPB, José Falp, manual de 1854, fol. 74, 07.03.1854. Según los datos de la Comandancia de la Marina, el Ebro y el Miño cumplimentaron sus respectivas inscripciones en la matrícula de Barcelona en junio y en octubre de 1854, cfr. Información sobre … (1879), p. 256.

40. AHPB, Escribanía de Marina, Pedro M. de Fortuny, manual de 1858, 1ª parte, fols. 526 y 529-530, 19.06.1858; José Falp, manual de 1856, fol. 185, 23.04.1856. Una copia de las escrituras de propiedad de los vapores Duero y Tajo en: APJMTB, Línea de Vapores Tintoré, caja escrituras.

41. AHPB, José Falp, manual de 1856, fols. 419-422, 07.11.1856.

42. AHPB, José Falp, manual de 1856, fols. 458-460, 27.11.1856

43. AHPB, José Falp, manual de 1856, fols. 353-354, 15.09.1856.

44. AHPB, José Falp, manual de 1856, fols. 474-475, 02.12.1856.

45. AHPB, José Falp, manual de 1857, fols. 87-90, 19.02.1857.

46. AHPB, Ramón de Miquelerena, manual de 1857, 29.05.1857.

47. AHPB, José Falp, manual de 1857, fols. 268-272, 27.05.1857.

(Sigue en la 2a, entrada)

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3 respuestas a La marina mercante de vapor en Barcelona (1834-1914)

  1. captfelixmartin dijo:

    MuchaA GRACIAS VIP¡¡

  2. Maria B. dijo:

    Interesante aportación la del Doctor Rodrigo y Alharilla con su libro sobre la historia de la marina mercante de vapor en Barcelona; increíble los datos que aporta con nombres y capitales para con la adquisición de navíos en la empresa de sus antepasados.
    Me hará ilusión de leer futuros capítulos, pues seguramente encontraré más datos sobre el vapor “Alegría”.

  3. jtintore dijo:

    ¡¡¡ Muchas gracias Maria !!!

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